El aseo es de gran importancia en la prevención y lucha contra muchas clases de infecciones. Es tanta su importancia que en el mercado hay centenares de productos dedicados al aseo personal. Los productos empleados en el aseo personal deben cumplir unos criterios sanitarios muy estrictos, a fin de no causar daños en la piel ni ocasionar perjuicios a la salud en caso de ingestión accidental.
Los geles de baño o champús están formados fundamentalmente por tensioactivos, espumantes y agentes protectores de la piel, con aromas, colorantes y conservantes, de forma que su composición es muy similar a la de los lavavajillas líquidos, aunque con mayor proporción de protectores y con aditivos (aromas, colorantes y conservantes) hipoalergénicos.
Los jabones son tensioactivos aniónicos obtenidos a partir de grasas vegetales. En el proceso de obtención del jabón se forma glicerina que es un agente que protege la piel. Al elaborarse suelen tener un carácter básico que debe ser neutralizado antes de su comercialización.
Las pastas dentífricas, además de los tensioactivos responsables de la producción de espuma, contienen bicarbonato de sodio que actúa como abrasivo para eliminar la suciedad depositada en la dentina. Desde el descubrimiento de la importancia del flúor en la prevención de las caries los fluoruros han entrado en su composición. Suelen llevar aromas derivados del mentol, que producen una sensación de frescor en la boca.
Los enjuagues bucales suelen ser una disolución hidroalcohólica de un antiséptico suave, para eliminar la placa bacteriana que ocasiona la caries dental.